sábado, 11 de agosto de 2012

VACACIONES, VACANCES, HOLYDAYS: INVITADOS

Otro de los clásicos del verano, además de nuestro reencuentro con las chanclas, es las comidas y cenas con amigos. Esas reuniones veraniegas en las que, sin prisa, nos reencontramos con los amigos para comer y beber, hasta que acabamos más cansados que si hubiésemos ido a trabajar. 


Cuando recibes la invitación de "mañana quedamos a comer o cenar en casa de ..." tu expresión es "que bien". Llego, tengo la mesa puesta y me lo paso bomba, pero claro todo tiene su contrapartida y hay otro día en el que tu marido te dice, cariño el sábado vienen mis amigos a comer, y tu expresión es "horror", tengo que preparar comida, que todo esté en su sitio, tenemos bebida... uf que agobio, pero he de reconocer que me encanta recibir a mis amigos en casa.

Sobre todo pensar que voy a hacer de comer, como voy a preparar la mesa y procurar que todos estén a gusto y todo a punto.



Claro que hasta que llego a ese punto, primero tengo que pelearme con mi marido para el que nunca hay comida suficiente, tendríamos que comprarnos un frigorífico adicional para cuando tenemos invitados, ya que en la nevera nunca hay cervezas suficientes, a la temperatura lo suficientemente fría para que estén en su punto, da igual que tengamos que sacar la comida, las cervezas no pueden faltar. Además, de las cervezas falta el vino, los refrescos de cola, naranja y limón, las tónicas para los gin tonics, el agua un litro por persona, mínimo, lo que yo digo necesitamos otro frigorífico para cuando tenemos invitados. 

La frase, cariño no hay suficiente comida, se quedarán con hambre, se repite durante toda la preparación, además del listado de alergias alimenticias y alimentos que no gustan a nuestros invitados. 

Yo me pongo un poco nerviosa. porque me gustaría tener la mesa puesta, la comida preparada y caliente y poder recibir a mis invitados, estupenda y con una sonrisa en la puerta de casa, la realidad es que casi siempre me pillan en la cocina preparando algo de última hora.

Pero aún así creo que vale la pena, poder reunirnos con los amigos y pasar un día estupendo.

Por cierto, tengo invitados...



 ¿Tenéis muchas reuniones con amigos o directamente quedáis en el restaurante?

¡HASTA PRONTO!