miércoles, 6 de noviembre de 2013

LOS VIENTOS ME VUELVEN LOCA

Mary Rec

¡¡¡Buenaaaasssss, mis queridas tod@s¡¡¡

Ya estoy de vuelta, con un post no programado, sino en vivo y en directo, y desde las brumas y vientos, helados de Londres paso a los 28º grados de Valencia, que me recibe también con viento y eso me trastorna un poco.

Enseñaros mis looks londinenses no tenía mucho sentido, tapada hasta las cejas y todos los días con el mismo abrigo, no era la mejor propuesta así que pensé necesito inspiración y de la buena.

Podría haberme inspirado en mis compras


Si las hubiera tenido y es que a mi las aglomeraciones me agobian un montón y soy incapaz de ver y de comprar NADA.

Así que visto lo visto, y la cabecita que tengo hoy, creo que lo mejor es que os cuente mi última hazaña y es que una cuando deja de hacer una cosa 2 días las retitra al baúl de los recuerdos y sino váis a ver que me paso ayer.

16'30 horas, con coche y sin gasolina, normalmente no soy yo quién pone gasolina al coche y ello hace que cada vez que voy haya olvidado como es el coche y que tengo que tocar para abrir el depósito, así que me voy ¿qué tal este modelito para ir a la gasolinera? ¿cómodo no?


En fin, que me voy al hiper a poner gasolina y, primera novedad, han puesto barreras para entrar y no tengo muy claro si para ir sólo a la gasolinera también necesito sacar la tarjeta y que se abran las barreras o hay un sitio especial para ir directamente a por gasolina y se ha escondido para que yo no lo vea. Uppss, me he acercado demasiado y una tarjetita asoma desde la maquina mirándome y, claro, no tengo mas remedio que cogerla, me quito el cinturón, porque por supuesto con los nervios y la indecisión no llego a cogerla y para adelante, ya estoy dentro.

Será cuestión de ponerse un traje para disimular ¿qué os parece éste?


Paro el coche delante del surtidor y, como siempre, lo primero que hago es buscar la palanca para abrir el deposito de la gasolina, menos mal que ahí estoy un poco más rápida y recuerdo que este coche no tiene, así que salgo y me peleo con la tapa del deposito, nunca se lo que tengo que hacer con la llave y si tengo que apretar mucho o me voy a cargar el tapón. Bueno, que al fin lo abro, me pongo el guante no muy segura de hacerlo en la mano que toca, porque digo yo, si me lo pongo para coger la manguera -no valen risitas- porque me miro como una inútil la mano con la que empujo el resto de la manguera para que llegue bien que por supuesto no lleva guante.

En fin, que empiezo a echar gasolina y ahora viene la parte buena, me salta todo el rato el pulsador como si el depósito estuviera lleno y voy de céntimo en céntimo poniendo gasolina, me pongo nerviosa, cuelgo la manguera e intento empezar otra vez, se ha bloqueado. Bufido de resignación y me meto en el coche, cojo el bolso y me dirijo a la caja. La cajera muy amable me dice por el micrófono ¿quiere poner más gasolina? Si, por favor, respondo.
Segunda intentona, más de lo mismo pero finalmente encuentro el apretón justo que me deja ir poniendo gasolina, mas lenta que una tortuga, eso sí. pero por lo menos no se para. Cuando lleno el depósito me voy a la caja.

Tengo un cupón descuento que es lo primero que le doy a la cajera, jijijiji tiene que ir acompañado de la tarjeta -uppss no la tengo la quite de la cartera cuando me fui de viaje y aún no ha vuelto a su sitio, será tontaaaa- y claro el DNI uppss, uppss sigue en el bolsillo de mi chaqueta tanto enseñarlo en el embarque pensé que era el sitio en el que estaba más a mano y también sigue ahí, ni se le ha ocurrido volver a la cartera, desde luego...

Vamos, que cojo otra tarjera tengo la suerte de que tiene chip y la cajera perdona todos mis olvidos y me deje firmar con mi pin, salvada. Me merezco un buen look ¿no?


Creéis que todo ha acabado, nooo, que pasaba con la tarjetita con la que entré, ¿recordáis? Muy amable la cajera me indica que la puedo validar ya que tengo 2 horas gratis, ¡perfecto! ¿donde se valida, por favor?,
Esta ahí al lado, me indica por el micrófono, ahí al lado. Mi ahí al lado, era muy lejos porque no veía nada, me ve deambular y me sigue diciendo por el micrófono, ahí junto a la máquina del hielo, miro detrás, no, no repite, al lado y ¡¡¡¡por fin!!! logro encontrarla, valido, me meto en el coche y salgo huyendo no sin antes darle las gracias a la cajera que tanto me ha ayudado y ha avisado de lo que me pasaba a todos los que estaban allí. Será mejor que busque otro traje de camuflaje.


Con este si que puedo salir de la gasolinera y salir desapercibida, jijiji. Espero que os haya gustado mi rentrée, el viernes más, ¡¡¡horrrroooorrrr! se permite decirlo, no os preocupéis.

Mil besos y gracias por seguir ahí día a día.

MARY REC