sábado, 7 de junio de 2014

ABDICACIÓN Y PROCLAMACIÓN, CLARO ...

MEMBRETE 2014 MARISA
Era lo lógico ... El lunes publiqué a las 9 hrs. y la noticia se produjo a las 10,30 hrs. Así que no pude comentar nada de la abdicación en la entrada del día y preferí no hacer ningun "especial" y dejarlo todo para hoy.
 
Esta es la foto que define el pasado, el presente y el futuro de la monarquía, por lo menos a corto/medio plazo. Lo que pase después dependerá de lo que quieran los españoles, que son los que tiene la última palabra.

Por cierto, el lunes fue un día de wasaps. A todos nos llegaron y todos enviamos los chistes relacionados con la noticia (unos mejores que otros, unos más graciosos que otros, unos con más gusto que otros ...). Pero yo me quedo con éste ... ¡¡¡Me parece genial!!!
Como imaginaréis, corren y correrán "chorros de tinta" sobre la abdicación y la proclamación. Pero no sabemos si todo lo que se escriba seguirá estas recomendaciones:
- Con motivo de la abdicación de don Juan Carlos I, se ofrece una serie de claves sobre términos y expresiones relacionadas con el proceso habitual desde el momento en el que un monarca abdica hasta la sucesión de este por parte del heredero al trono.
1. El verbo abdicar, que significa ‘ceder un monarca la soberanía sobre su reino’, como transitivo se construye sin preposición (abdicar el trono o abdicar la Corona), y cuando funciona como intransitivo le sigue un complemento introducido por de, no por a, (abdicar del trono, no abdicar al trono), tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas. Cuando se menciona al nuevo monarca, el verbo va seguido de en o en favor de.
2. Los títulos rey, reina, príncipe, princesa… y los tratamientos don, doña, señor, señora… se escriben en minúscula, conforme a las normas de la Ortografía sobre títulos y cargos, vayan o no acompañados del nombre propio: el rey y el rey Felipe VI.
3. Los números romanos que forman parte de los nombres de papas y reyes se leen como ordinales hasta el diez y como cardinales a partir de ese número, de modo que el futuro rey de España será Felipe VI (leído sexto).
4. No es apropiado utilizar el plural monarcas para referirse a la pareja formada por el monarca y su consorte, de modo que, en lugar de los monarcas españoles, lo adecuado es hablar de los reyes españoles, tal como indica el Diccionario panhispánico de dudas.
5. El sustantivo trono se escribe con minúscula, pues se trata de un nombre común, pero Corona, cuando se emplea con valor institucional, comienza con mayúscula.
6. Por esta misma razón, porque adquiere carácter institucional, en jefe del Estado la palabra Estado se escribe con mayúscula. También se escriben con mayúscula los nombres de entidades, organismos o instituciones: las Cortesel Congreso, etc.
7. La palabra exrey está gramaticalmente bien formada, con independencia de que su uso sea adecuado, o no, desde el punto de vista institucional. Además, el prefijo se escribe pegado a la palabrael exrey de España. No sucede lo mismo en el caso de ex jefe de Estado, en el que el prefijo se escribe separado conforme a la Ortografía, ya que afecta a varias palabras que tienen un significado unitario.
8. Los sustantivos que designan tanto formas de Estado o de gobierno como acontecimientos y periodos históricos se escriben con minúsculamonarquíadictadurademocraciafranquismo o transición; sin embargo, se pueden escribir con mayúscula para indicar su uso antonomástico referido a un periodo histórico determinado o a la forma de gobierno que lo caracteriza: la Transiciónla Dictadura.
9. La expresión ley orgánica se escribe en minúscula («Las Cortes deberán aprobar una ley orgánica para regular la sucesión»), salvo que forme parte del título oficial de un documento legal, en cuyo caso se emplean las mayúsculas, tal como indica la Ortografía de la lengua española.
10. Tras la abdicación, se lleva a cabo el juramento o jura del príncipe, ya no como sucesor, sino como monarca. A pesar de que estos dos términos hacen mención a la ‘acción de jurar’ y ambos se pueden considerar válidos, es recomendable el uso de jura, pues hace referencia específica a la ‘acción de jurar solemnemente la sumisión a ciertos preceptos u obligaciones’, mientras que juramento remite a la ‘afirmación o negación de algo, poniendo por testigo a Dios, o en sí mismo o en sus criaturas’, según las definiciones académicas.
11. Se considera correcto, aunque no preceptivo, escribir las siglas formadas por combinaciones de letras y cifras con guion intermedio (23-F); sin embargo, es apropiado y cada vez más frecuente escribirlas unidas sin guion (23F).
12. Cuando se habla de una constitución en concreto se emplea la mayúscula, tanto en su denominación completa (la Constitución de 1978) como en la abreviada (la Constitución); únicamente se usa la minúscula cuando se emplea como genérico: las primeras constituciones. También se escriben con minúscula los especificadores: la Constitución española.
13. La Moncloa y la Zarzuela, sedes de la Presidencia del Gobierno español y de la residencia de los reyes de España, se escriben con artículo.
La palabra proclamación es la más adecuada para referirse a los ‘actos públicos y ceremonias con que se declara e inaugura un nuevo reinado’. Con motivo del anuncio de la proclamación del príncipe de Asturias como rey Felipe VI el próximo 19 de junio, en los medios de comunicación se están escribiendo frases como «La nueva familia real no va a cambiar su residencia en Madrid para que su vida doméstica se altere lo menos posible después de la entronización» o «El calendario de la coronación de Felipe VI». De acuerdo con el Diccionario académico, proclamar es ‘declarar solemnemente el principio o inauguración de un reinado’. Este mismo verbo es el empleado en el artículo 61 de la Constitución española: «El Rey, al ser proclamado ante las Cortes Generales, prestará juramento de desempeñar fielmente sus funciones». Como recurso estilístico para evitar repeticiones, este sustantivo puede alternar con entronización y coronación, siempre que no se preste a confusiones y teniendo en cuenta que estas dos palabras no reflejan con igual fidelidad el actual ceremonial de la monarquía española: el rey asume el trono o, con valor institucional, la Corona, pero no es sentado en trono alguno ni se realiza el acto en sí de poner una corona sobre el rey. Así pues, los ejemplos anteriores pueden considerarse adecuados, aunque habría sido más preciso escribir «La nueva familia real no va a cambiar su residencia en Madrid para que su vida doméstica se altere lo menos posible después de la proclamación» o «El calendario de la proclamación de Felipe VI».


El cambio de rey implica cambio de reina. La proclamación de Felipe VI hará que Letizia Ortiz pase a ser la reina Letizia, la tercera reina consorte de España nacida en el país, junto a María de las Mercedes de Orleans (primera mujer de Alfonso XII) y Ana de Austria, cuarta esposa de Felipe II.



Hoy quiero que conozcáis a María de las Mercedes. Fue la quinta de los hijos de Antonio de Orleans (18241890), duque de Montpensier, hijo del rey Luis Felipe I de Francia, y de la infanta Luisa Fernanda de Borbón (18321897), hermana de Isabel II, que entonces reinaba en España. Pasó su infancia en Sevilla, ciudad por la que sintió especial predilección. Durante el período del Sexenio Democrático, tuvo que partir hacia el exilio. En diciembre de 1874, se restauró la monarquía en España con el pronunciamiento en Sagunto (Valencia) del general Martínez Campos, a favor del príncipe Alfonso, hijo de Isabel II, que fue proclamado rey de España. La reina había renunciado a sus derechos dinásticos. Mercedes regresó entonces a España, instalándose con su familia en Sevilla, en el Palacio de San Telmo que ya había sido la residencia familiar. Dos años antes, en 1872, Mercedes y su primo el príncipe Alfonso habían iniciado una relación amorosa, cuando ella tenía solo 12 años. A pesar de la oposición de Isabel II a la boda, a causa del enfrentamiento que mantuvo con el Duque de Montpensier, y de la preferencia del gobierno por un matrimonio con alguna princesa europea (una de las candidatas deseadas fue la princesa Beatriz del Reino Unido, hija de la reina Victoria), se impusieron los deseos del ya convertido en rey Alfonso XII, celebrándose la boda el 23 de enero de 1878, en la madrileña basílica de Atocha. Fue la Reina consorte más joven de España, con 17 años. El matrimonio fue breve por la prematura muerte de la reina Mercedes a causa del tifus cinco meses después. Falleció en el Palacio Real de Madrid, 2 días después de su 18º cumpleaños, acompañada en todo momento por su esposo. Fue enterrada en una capilla del Monasterio de El Escorial, no pudiendo ser en el panteón real, reservado únicamente a las reinas que tuvieran descendencia. La reina Mercedes fue impulsora de la construcción de la Catedral de la Almudena de Madrid, cuya construcción se inició en 1883. Sus restos fueron trasladados a esta catedral el 8 de noviembre de 2000, en cumplimiento del deseo expresado en su día por el rey Alfonso XII.

Sepultura de la reina María de las Mercedes en la Catedral de Madrid.
El impacto social que produjo la prematura muerte de la reina María de las Mercedes y la desolación del rey, que abandonó la Corte, retirándose al Palacio Real de Riofrío, hizo popular una tonadilla basada en un antiguo romance español, que convirtió en mito la historia de amor entre Alfonso y María de las Mercedes. El romance real fue llevado al cine en dos ocasiones, con las películas ¿Dónde vas, Alfonso XII? y ¿Dónde vas, triste de ti?. María de las Mercedes fue interpretada por Paquita Rico.
También inspiró una copla, Romance de la reina Mercedes, compuesta por Quintero, León y Quiroga y cantada por muchas intérpretes del género, como Concha Piquer, Marifé de Triana, Pastora Soler o Paquita Rico (quien interpretó a la Reina en la película ¿Dónde vas, Alfonso XII?), entre otras. En 2003, María Pilar Queralt del Hierro publicó la novela histórica De Alfonso la dulcísima esposa, donde se narra con gran rigor documental la vida y los amores esta reina de España.

Bueno, pues ya conocemos más de la historia de España ... 

Leamos el Chau numero tres, de Mario Benedetti

Te dejo con tu vida 
tu trabajo 
tu gente 
con tus puestas de sol 
y tus amaneceres. 

Sembrando tu confianza 
te dejo junto al mundo 
derrotando imposibles 
segura sin seguro. 

Te dejo frente al mar 
descifrándote sola 
sin mi pregunta a ciegas 
sin mi respuesta rota. 

Te dejo sin mis dudas 
pobres y malheridas 
sin mis inmadureces 
sin mi veteranía. 

Pero tampoco creas 
a pie juntillas todo 
no creas nunca creas 
este falso abandono. 

Estaré donde menos 
lo esperes 
por ejemplo 
en un árbol añoso 
de oscuros cabeceos. 

Estaré en un lejano 
horizonte sin horas 
en la huella del tacto 
en tu sombra y mi sombra. 

Estaré repartido 
en cuatro o cinco pibes 
de esos que vos mirás 
y enseguida te siguen. 

Y ojalá pueda estar 
de tu sueño en la red 
esperando tus ojos 
y mirándote.

Y me despido hasta el lunes con estas frases ... Como siempre os deseo ... ¡¡¡disfrutad!!!


Foto: No se ni como ni cuando, ni donde, pero si va a ser, será en su momento y SERÁ GENIAL
Equipo www.emprendedorespositivos.com

Foto: Por mirar hacia atrás por un pasado que no va a volver, te puedes perder mil caminos por recorrer :)
Equipo www.emprendedorespositivos.com