sábado, 8 de febrero de 2014

EL GRECO

MEMBRETE 2014 MARISA

¡¡¡Otra vez sábado!!! ¡¡¡Qué bien viene desconectar de la rutina, ir más lento de lo habitual y tener un poco de tiempo ... hasta de pensar!!!

Por ejemplo, hoy os propongo la tarea de reflexionar sobre estas frases ...




Hace tiempo que no recordamos efemérides de ... "tal día como hoy ..." Veamos qué ocurrió un 8 de febrero de ...


2005Israel y Palestina, hacen un paro alto el fuego.
2002En España, el Consejo de Ministros del Gobierno aprueba el Proyecto de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y Comercio Electrónico (LSSI).
1924Estados Unidos emplea por primera vez la cámara de gas con un condenado a muerte.
1910Incendio en Vigo, que destruye el Teatro Rosalía de Castro.
1782Catalina la Grande asume el trono de Rusia.
1587
Es ejecutada en Inglaterra María Estuardo, la reina de Escocia hasta 1567.

Seguramente, en las efemérides del próximo año, figurará que el 8 de febrero de 2014 declaró la Infanta Cristina de Borbón ante el Juez Castro, en Palma de Mallorca, como imputada en el caso Noós.
Con motivo del cuarto centenario de la muerte del pintor conocido por el sobrenombre del Greco, se ofrecen a continuación una serie de claves sobre la escritura más apropiada de algunos términos que pueden aparecer en las informaciones relacionadas con esta celebración:
  • El artículo que acompaña al apodo se escribe en minúscula, tal como explica la Ortografía académica: el Greco. También forma las contracciones al y del. No es necesario el uso de la cursiva al escribir el apodo.
  • La grafía tradicional del apellido del pintor y de su hijo, el arquitecto Jorge Manuel, es Theotocópuli, usada por el propio Greco y que sigue la ortografía de la época, por lo que puede considerarse válida.
  • El nombre Año Greco, empleado formalmente para aludir al año de la conmemoración y los actos relacionados, se escribe con mayúsculas iniciales y sin destacar con comillas o cursiva.
  • La fundación que tiene como fin conmemorar el centenario de la muerte del pintor se llama Fundación El Greco 2014, en este caso con el artículo en mayúscula —por ser el nombre propio de esta fundación— y en letra redonda.
  • Los títulos de los cuadros se escriben en cursiva (o en su defecto entre comillas) y con mayúscula inicial solo en la primera palabra y los nombres propios: El entierro del conde de Orgaz, El caballero de la mano en el pecho, etc.
  • Los nombres de las exposiciones se escriben entre comillas y con mayúscula inicial solo en la primera palabra y en los nombres propios, conforme a lo recomendado en la Ortografía académica: «El Greco y la pintura moderna», «El Greco y su taller: arte y oficio».
Pero, ¿sabemos quién fue el Greco? Dicen que éste es su autorretrato.
Doménikos Theotokópoulos (Theotocópuli), en griego Δομήνικος Θεοτοκόπουλος (Candía, 1541 –Toledo, 1614), conocido como el Greco («el griego»), fue un pintor del final del Renacimiento que desarrolló un estilo muy personal en sus obras de madurez.
Hasta los 26 años vivió en Creta, donde fue un apreciado maestro de iconos en el estilo posbizantino vigente en la isla. Después residió diez años en Italia, donde se transformó en un pintor renacentista, primero en Venecia, asumiendo plenamente el estilo de Tiziano y Tintoretto, y después en Roma, estudiando el manierismo de Miguel Ángel. (Se aplica al término manierismo a aquellos artistas que pintaban "a la manera de...", es decir, siguiendo la línea de Miguel ÁngelLeonardo o Rafael, pero manteniendo, en principio, una clara personalidad artística)En 1577, se estableció en Toledo (España), donde vivió y trabajó el resto de su vida.
Su formación pictórica fue compleja, obtenida en tres focos culturales muy distintos: su primera formación bizantina fue la causante de importantes aspectos de su estilo que florecieron en su madurez; la segunda la obtuvo en Venecia de los pintores del alto renacimiento, especialmente de Tiziano, aprendiendo la pintura al óleo y su gama de colores —él siempre se consideró parte de la escuela veneciana—; por último, su estancia en Roma, le permitió conocer la obra de Miguel Ángel y el manierismo, que se convirtió en su estilo vital, interpretado de una forma autónoma.
Su obra se compone de grandes lienzos para retablos de iglesias, numerosos cuadros de devoción para instituciones religiosas -en los que a menudo participó su taller- y un grupo de retratos considerados del máximo nivel. En sus primeras obras maestras españolas se aprecia la influencia de sus maestros italianos. Sin embargo, pronto evolucionó hacia un estilo personal caracterizado por sus figuras manieristas extraordinariamente alargadas con iluminación propia, delgadas, fantasmales, muy expresivas, en ambientes indefinidos y una gama de colores buscando los contrastes. Este estilo se identificó con el espíritu de la Contrarreforma y se fue extremando en sus últimos años.
Actualmente está considerado uno de los artistas más grandes de la civilización occidental. Esta alta consideración es reciente y se ha ido formando en los últimos cien años, cambiando la apreciación sobre su pintura formada en los dos siglos y medio que siguieron a su muerte, en que llegó a considerarse un pintor excéntrico y marginal en la historia del arte.
Algunas de sus obras más importantes son:

 La adoración de los pastores

 El expolio

El entierro del conde de Orgaz

El caballero de la mano en el pecho

Bueno, y ya me despido hasta el lunes con la Defensa de la alegría, de Benedetti.
Defender la alegría como una trinchera 
defenderla del escándalo y la rutina 
de la miseria y los miserables 
de las ausencias transitorias 
y las definitivas 

defender la alegría como un principio 
defenderla del pasmo y las pesadillas 
de los neutrales y de los neutrones 
de las dulces infamias 
y los graves diagnósticos 

defender la alegría como una bandera 
defenderla del rayo y la melancolía 
de los ingenuos y de los canallas 
de la retórica y los paros cardíacos 
de las endemias y las academias 

defender la alegría como un destino 
defenderla del fuego y de los bomberos 
de los suicidas y los homicidas 
de las vacaciones y del agobio 
de la obligación de estar alegres 

defender la alegría como una certeza 
defenderla del óxido y la roña 
de la famosa pátina del tiempo 
del relente y del oportunismo 
de los proxenetas de la risa 

defender la alegría como un derecho 
defenderla de dios y del invierno 
de las mayúsculas y de la muerte 
de los apellidos y las lástimas 
del azar 
y también de la alegría.

¡¡¡Disfrutad!!!