jueves, 14 de junio de 2012

LA FRASE DEL DIA 14/06/12, por Marisa


Intentaba encontrar una frase para hoy y me ha sido difícil. O ninguna me gustaba lo suficiente, o no encontraba su autor o sus antecedentes.
Después de mucho leer y buscar, he encontrado una que me ha parecido buena. Es de Abraham Lincoln y dice así: "Al final, lo que importa no son los años de vida sino la vida de los años".



A propósito del tema, ya escribí en el blog un comentario sobre la mujer y la jubilación. Para quien no lo leyó, decía algo así como que me hubiera gustado jubilarme a los 50, pero ya no llego. Tampoco podré a los 55,60, 65 ... Seguramente, no tendré más remedio que hacerlo a los 67 ... o más. Ya veremos cómo está la situación cuando me llegue.
En la época de mis padres, había gente que se podía jubilar a los 60 años. Bueno, y ni os digo la cantidad de gente trabajadora del sector de la banca que ha podido jubilarse a los 55 años ...
Les envidio y pienso en la de cosas que habrán podido hacer ... y que no pudieron hacer de jóvenes porque tenían que pagar el piso, crear una familia, mantenerla, dar estudios a sus hijos ... Pero ahora, una vez los tienen a todos "colocados", les toca el turno a ellos. Muchos lo han aprovechado y otros no tanto.

Yo lo hubiera disfrutado "a  tope". Tengo una amiga que dice: "Cuando algunas mujeres dicen que no se jubilarían aunque les tocara la bono loto porque se aburrirían y no sabrían que hacer, es seguramente porque no han trabajado bastante".
Yo he trabajado mucho y desde joven, así que ... Podría tener ya cotizados 32 años a la Seguridad Social. Pero tuve la "mala pata" de que, cuando empecé, mi profesión no tenía acceso a la Seguridad Social y solo se veía amparada por una Mutua que únicamente protegía la viudedad y la jubilación. Vamos, que ni médico, ni medicinas, ni operaciones, ni baja laboral ... Hace solo unos años, nos dieron la opción de elegir entre Mutua y Seguridad Social, y a los que lo hicimos por esta última no nos reconocen los años de antiguedad que pagamos a la Mutua. Solo nos reconocen las cantidades que aportamos durante ese tiempo, y que han pasado a funcionar como un plan de pensiones. En consecuencia, podremos recuperarlas al jubilarnos.
Pero, en fin, es lo que hay. En todo caso, que conste: Yo ya he trabajado demasiado, y me gustaría jubilarme ya. Sin duda, lo haré cuando me toque la bono loto. Es un aviso para navegantes. Porque la cuestión es que necesito trabajar para vivir pero el trabajo no es mi vida. ¿Podría ser ésta otra frase del día?