miércoles, 29 de mayo de 2013

LA FRASE DEL DIA Y OTRAS COSAS DEL 29/05/2013, por Marisa

MEMBRETE LA FRASE

¡¡¡Buenos días!!! Después del post de ayer, he comprobado que a todos/as nos preocupa que no llegue este año el verano. Crucemos los dedos para que los rumores se queden en eso, en rumores.

A ver qué os parece la frase de hoy. Como casi siempre, es para reflexionar ...


La canción de este miércoles es un homenaje a Georges Moustaki, que nos dejó el pasado 23 de mayo. Es uno de sus temas más conocidos. Se titula Le Métèque (El extranjero). Os dejo dos videos diferentes. En uno se le vé en una actuación. En el otro, se oye la canción con imágenes de una película de Charles Chaplin, y aparece la letra de la canción en francés con la traducción en español.



Hoy es el santo de Maximino, Voto y Félix. Y un 29 de mayo de ...:
- 1453, los turcos tomaron Constantinopla, lo que significó el fin del Imperio Bizantino
- 1848, Wisconsin se convirtió en el estado número 30 de los Estados Unidos de América
- 1953, el neozelandés Edmund Hillary y el sherpa Tenzing Norgay coronaron la cima del Monte Everest.

Y pasemos ahora a las recomendaciones:
- El término injerencia, escrito con j y no con g, es el adecuado para referirse a la acción de  ‘entrometerse o inmiscuirse en asuntos ajenos’. Sin embargo, en los medios es frecuente la aparición de la forma ingerencia en lugar de injerencia: «Cuestionan ingerencia de la primera dama en la labor presidencial» o «Imponer planes de ajuste supone una ingerencia en sus competencias». Todas las formas del verbo injerir, que quiere decir ‘introducir una cosa en otra’, así como el sustantivo injerencia se escriben con j  y no deben confundirse con las formas del verbo ingerir, que significa ‘introducir por la boca comida o alimentos’. Por tanto, en los ejemplos anteriores, lo adecuado habría sido decir «Cuestionan injerencia de la primera dama en la labor presidencial» o «Imponer planes de ajuste supone una injerencia en sus competencias».
- En ocasiones, en la prensa se confunden las palabras lapso y lapsus, usando esta última para hablar de un periodo de tiempo: «Especialmente traumático ha sido el lapsus de tiempo en el que el conjunto blanco ha estado apartado de las últimas rondas de Champions»; «Este lapsus de tiempo tendría sus ventajas y desventajas»; «Esto se hará efectivo por el lapsus de un año». El significado de lapsus es ‘falta o equivocación que se comete por descuido’, mientras que lapso quiere decir ‘intervalo de tiempo’. Por lo tanto, en los ejemplos citados hubiera sido preferible decir: «Especialmente traumático ha sido el lapso de tiempo en el que el conjunto blanco ha estado apartado de las últimas rondas de Champions»; «Este lapso de tiempo tendría sus ventajas y desventajas»; «Esto se hará efectivo por el lapso de un año».
- El pronombre le debe ir en plural si el complemento al que se refiere también es plural: «El funcionario les dijo a los asistentes que se fueran» y no «el funcionario le dijo a los asistentes que se fueran». Es común encontrar en la prensa casos en los que se descuida esa concordancia, como los siguientes: «Dio una rueda de prensa para contarle a los periodistas los cambios en el equipo»; «Se le dijo a los colombianos que iban a tener medio día si salían a votar». Se escribe le cuando el complemento al que se refiere es singular («le dijo a él»), y les cuando el complemento es plural («les dijo a ellos»). En consecuencia, en los ejemplos citados debió escribirse: «Dio una rueda de prensa para contarles a los periodistas los cambios en el equipo»; «Se les dijo a los colombianos que iban a tener medio día si salían a votar».
Y finalicemos con un poema de Neruda. Hoy se trata de El mar.
Necesito del mar porque me enseña:
no sé si aprendo música o conciencia:
no sé si es ola sola o ser profundo
o sólo ronca voz o deslumbrante
suposición de peces y navios.
El hecho es que hasta cuando estoy dormido
de algún modo magnético circulo
en la universidad del oleaje.
No son sólo las conchas trituradas
como si algún planeta tembloroso
participara paulatina muerte,
no, del fragmento reconstruyo el día,
de una racha de sal la estalactita
y de una cucharada el dios inmenso.

Lo que antes me enseñó lo guardo! Es aire,
incesante viento, agua y arena.

Parece poco para el hombre joven
que aquí llegó a vivir con sus incendios,
y sin embargo el pulso que subía
y bajaba a su abismo,
el frío del azul que crepitaba,
el desmoronamiento de la estrella,
el tierno desplegarse de la ola
despilfarrando nieve con la espuma,
el poder quieto, allí, determinado
como un trono de piedra en lo profundo,
substituyó el recinto en que crecían
tristeza terca, amontonando olvido,
y cambió bruscamente mi existencia:
di mi adhesión al puro movimiento.

Recordad que no hay que dejar para mañana lo que podáis hacer hoy. Por ejemplo, dar un abrazo, llamar a un amigo/a, decir un "te quiero" ... Nos vemos mañana ...